sábado, 18 de junio de 2011

¡INDIGNAOS!



En 1917 nació en Berlín Stéphane Hessel. Ahora tiene 93 años y energía bastante para hacer resonar por el mundo su lema: “sólo es hombre quien se compromete”. Su libro ¡Indignaos!, prologado por José Luís Sampedro (otro nonagenario inasequible al desaliento), es una llamada a la rebelión pacífica y un alegato encendido contra la indiferencia, esa palabra tan vulgar y tan obscena.

Puede que este libro haya influido en el origen del “Movimiento 15M”, así llamado porque fue el pasado 15 de mayo cuando en numerosas ciudades españolas se hizo patente el descontento de muchos ciudadanos con el sistema político y económico que rige nuestras vidas en la actualidad. Personas de todas las edades y con perfiles sociales distintos, aunque mayoritariamente jóvenes, han tomado las calles desde aquel día para hacer visible su desencanto, para denunciar las condiciones de vida lastradas por la crisis económica pero también por un sistema político ajeno e insensible a las necesidades sociales. El movimiento ha traspasado las fronteras españolas y de él se ha hecho eco la prensa extranjera, llamándolo “Spanish Revolution”. Cuando lo que ocurría en España ocupaba las portadas de periódicos como The Washington Post, The New York Times, Libération o Corriere della Sera, en Lima, Bruselas, Londres, Bogotá, Roma, París, Berlín… se sucedían manifestaciones hermanas contra el sometimiento de la política a la tiranía de los mercados.

Fuimos muchos los que nos alegramos con este atisbo de revolución porque no queremos continuar impasibles a los tiempos adversos que corren porque esta adversidad no es fruto de la fatalidad del destino, sino la consecuencia lógica de malas prácticas políticas y el resultado ineludible de un sistema económico basado, no en la producción, sino en el consumo. Cerrar los ojos a esta realidad es como hacer el avestruz: mientras distraemos la mirada en chucherías y baratijas, nos ofrecemos como blanco reluciente, no para los mercados, entidad abstracta inexistente, sino para los mercaderes, todos ellos a salvo de la crisis y, aún más, sacando ganancias de ella.

Para que el llamado “Movimiento 15M” no quede en mero grano primaveral, es urgente que el sentimiento de rechazo que lo alimenta se aglutine en torno a la reivindicación de medidas legislativas concretas que favorezcan el cambio a una sociedad más justa. Es urgente que las demandas de reformas tengan un contenido y un destinatario precisos y que las acciones de protesta sean diseñadas con originalidad y contundencia y sean respuesta proporcionada a la indiferencia o la sordera del poder político o económico.

Al mismo tiempo, eduquémonos, vayamos añadiendo a nuestro equipaje aquello que menos pesa y más llena, que es el saber, el conocimiento; la educación nos hará intolerantes con la resignación y combativos con la indiferencia.

Y, además, digamos NO, sin hartazgo y sin cansancio, NO:

NO al sostenimiento de la religión privada con el presupuesto estatal en la escuela pública. NO a la creación de residuos ingestionables. NO al mantenimiento de un Tribunal Constitucional que no cumple la constitución. NO al saneamiento público de la banca privada. NO a ser antes consumidores que ciudadanos. NO a que los beneficios económicos tengan dueño y a que las pérdidas sean de todos… NO a todo lo que empobrece la dignidad humana y SÍ a todo lo que nos hace crecer como personas.

lunes, 6 de junio de 2011

RATA PARA CENAR

La rata es un animal muy repugnante; pero en el sitio de Casilino todo era tan caro que se pagaban doscientos florines por una rata; y no era cara, porque la persona que la vendía se moría de hambre, mientras que la persona que la compraba, sobrevivia.

Ferdinando Galiani

martes, 31 de mayo de 2011

DESTINO

Esta sociedad moldea a sus individuos para que desempeñen su papel fundamental: consumir.

jueves, 26 de mayo de 2011

LA ÚNICA GARANTÍA

La única garantía contra la esclavitud política es el control mantenido sobre los gobernantes mediante la difusión entre los gobernados de la inteligencia, la actividad y el espíritu público.

Principles of Political Economy, 1848. Jonh Stuart Mill

jueves, 19 de mayo de 2011

SIGLO XX

Perrito encerrado. Florencio Sánchez

Si algún mote se ha ganado este siglo, en lo que lleva consumido de años, es el de siglo chapucero, porque todas las cosas que había que hacer bien las ha hecho de mala manera, chapuceramente; y en cambio ha realizado a la perfección las cosas que no había que hacer, ni bien ni mal. Y ahí está la chapuza mayor de todas, de la que salen todas las demás: el empezar por no distinguir lo que había que hacer de lo que no.


El defensor. Pedro Salinas

lunes, 16 de mayo de 2011

FALSAS PROMESAS

El sistema sigue prometiendo amplias recompensas materiales y ofreciendo a los trabajadores la posibilidad ilusoria de aproximarse al "nivel de vida" de las clases privilegiadas a través de la carrera del consumo. Pero cuando aquéllos llegan a acceder a ciertos consumos que antes eran privativo de éstas, cuando se generaliza el consumo de agua embotellada, aumenta el consumo de carne o el uso del automóvil, es cuando curiosamente aparece una degradación de la calidad del agua corriente, o una pérdida en la calidad dietética de los alimentos, que exigen cada vez más el consumo de agua embotellada o el aporte proteínico adicional de la carne, no ya como un lujo caprichoso sino como una nueva necesidad creada por el sistema, lo mismo que la enorme extensión de las ciudades y la construcción de viviendas inhóspitas o alejadas de los centros de trabajo, empujan muchas veces al uso del automóvil como una nueva exigencia y no como un lujo de las clases privilegiadas, a pesar de su ineficacia como medio de transporte generalizado.

La economía en evolución. José Manuel Naredo